INOLVIDABLE REMONTADA

River v Wilstermann - Copa CONMEBOL Libertadores

Una tarea perfecta.

En una noche histórica, River hizo un partido perfecto y aplastó a Jorge Wilstermann por 8-0. Ignacio Scocco (con cinco. Si, cinco), Enzo Pérez (dos) e Ignacio Fernández fueron los goleadores y los que llevaron al Millonario a las semifinales de la Copa Libertadores.

Inolvidable, magnífico, increíble, histórico. Sobran los adjetivos para explicar lo de esta noche. River necesitaba remontar una serie que parecía perdida. Cayó por 3-0 en Cochabamba y aunque no dejó una mala imagen futbolística, el equipo sufrió una gran carencia en la efectividad. Marcelo Gallardo, el gran estratega y que hoy más que nunca fue Napoleón, afirmó que este era su “mayor desafío como DT”. Y como es su costumbre, lo superó con una inteligencia única.

Gallardo sorprendió a todos y apostó por 3-3-1-3, con los ingresos de Gonzalo Montiel, Ariel Rojas y Carlos Auzqui, y las salidas de Rafael Borré, Milton Casco y Jorge Moreira. Gran acierto del DT, que logró ganar el mediocampo con una gran movilidad y presión. Situó a Auzqui y Martínez como extremos y a Ignacio Fernández en posición de enganche, quién fue el eje de los ataques millonarios.

River comenzó ganando con el marco que mostró el Monumental. Repleto y con un recibimiento emocionante, los hinchas demostraron la confianza que tenían en el equipo, que respondió rápidamente con un gol; a los nueve minutos llegó el desahogo. Con un gran pase de Ponzio para Ignacio Scocco, que aprovechó la desinteligencia de los centrales visitantes, esquivó al arquero y puso el 1 a 0.

A los 13, apareció el Scocco del Newell’s de Martino: controló en el costado izquierdo del área, enganchó y la puso en el ángulo derecho de Olivares. El Millonario logró dos de los tres goles necesitados en menos de quince minutos de juego. Pero iba a haber más. Nacho no se conformó y en el minuto 19, recibió de un lateral se dio vuelta, remató sutilmente al segundo palo y venció la nula resistencia del arquero boliviano.

Pero River no se quedó y siguió jugando con la misma intensidad. A los 37, recibió Nacho Fernández en la izquierda, quién asistió con un pase atrás a Scocco, que asistió magistralmente a Enzo Pérez  y puso el 4 a 0 con un gran remate al ángulo derecho de Olivares. River estaba arriba en el global por 4-3 y llegó al descanso con un resultado tan ideal como impensado.

El Millonario arrancó el ST de la misma manera. En sólo 7 minutos, River amplió la ventaja con el cuarto grito de Scocco y otro de Nacho Fernández para ponerse 6 a 0 en una clase futbolística. Ante un Wilstermann derrumbado anímicamente, el equipo del Muñeco no levantó el pie del acelerador y en el minuto 12 del complemento, el hombre de la noche, Scocco, marcó su quinto gol luego de un mal rebote del arquero. River estaba 7-0.

Luego, Pérez puso el 8 a 0, que como si fuera un atleta olímpico, recorrió toda la cancha, gambeteó a los visitantes y la picó sobre la salida de Olivares. Locura en el Monumental, que fue testigo de una exhibición futbolística, una remontada histórica y una noche inolvidable.

River volvió a mostrar su mejor cara. Demostró carácter, personalidad y una recuperación futbolística asombrosa. Superó en todos los aspectos a Jorge Wilstermann. Encontró a un Scocco monumental, Nacho Fernández con una conducción extraordinaria y a Enzo Pérez, que demostró su jerarquía internacional. La solidez y actitud de Montiel, la técnica del Pity, el corazón de Ponzio y la agresividad de Auzqui también fueron vitales en el triunfo.

Un funcionamiento fantástico, con una presión asfixiante a la salida de Wilstermann. Movilidad de los volantes y delanteros, la creación de triángulos para generar superioridad numérica y la inteligencia para encontrar espacios vacíos. Gallardo logró todo eso en unos pocos días. Enorme.

River ya se encuentra en las Semifinales de la Copa Libertadores y espera por un cruce argentino. El próximo rival será San Lorenzo o Lanús, pero el análisis de este partido quedará para el futuro. El Millonario logró una clasificación histórica. Sólo queda agradecer y disfrutar. ¡Gracias River!