Bajo el agua, River mostró el mejor nivel

aguaAsí sí, River.

De comienzo a fin el papel del agua fue trascendental en el transcurso del partido, a tal punto que obligó un párate de aproximadamente 30 minutos porque la pelota no giraba con normalidad.

Comenzó el partido y los charcos de agua abundaban el Estadio Atanasio Girardot, lo que imposibilitaba el normal transcurso del encuentro. El les impedían a los jugadores correr con el dominio del balón, en un juego donde el que mejor lo entendió fue Leonardo Ponzio: pase corto, simple y si es por arriba mejor. De esta forma se llevó a cabo los primeros 26 minutos, hasta que la lluvia obligó a parar.

Comenzó la especulación de que el encuentro se terminaría mañana a las 12:30 horas de Argentina, pero la lluvia cesó y el terreno logró drenar de forma correcta por lo que el duelo se reanudó solamente minutos de haberse parado.

Con el juego retomado el campo de juego mejoró su estado, pero igualmente tuvo un gran papel en el desarrollo del encuentro en donde los jugadores tuvieron que tener una precaución extra a la hora de buscar a un compañero para realizarle un pase o al momento de intentar ir al suelo para quitar la pelota a un contrario. De esta forma, se vio la pierna fuerte en el conjunto local como en el momento de la infracción a Lucas Alario cuando el arbitro sancionó penal para el conjunto Riverplatense.

La lluvia modificó sin dudas el rumbo del encuentro entre Independiente de Medellín y River Plate, en donde el conjunto argentino mostró entender mejor la situación y sacó provecho para obtener los primeros 3 puntos en la Copa Libertadores 2017.