ACOSTUMBRADO A SUFRIR

ACOSTUMBRADO A SUFRIR
river mendoza rivadavia
Recién pudo hacerse fuerte en los penales.

Al igual que en San Juan, River comenzó abajo y pudo igualarlo 1-1 ante Independiente Rivadavia. Desde los doce pasos se hizo fuerte y decretó el 5-3 por la Copa Toro Centenario.

En un marco imponente el equipo del Muñeco se ponía nuevamente a prueba. Mucha gente en mitad de cancha, un barullo poco claro y laterales en velocidad para lastimar. Jorge Moreira y Milton Casco fueron los protagonistas de los primeros minutos, bien habilitados por Ariel Rojas, el motor de en la distribución. Si la culminación de Sebastián Driussi hubiese estado afinada, estaríamos hablando de goles.

El local apenas pudo inquietar con la visión de Franco Dolci y las corridas de Facundo Curuchet. Siempre fue del Millonario la tenencia del balón, a pesar de que no supo aprovecharla para ponerse arriba en el resultado. Dos situaciones concretas quedaron con el grito atragantado: Lucas Martínez Quarta y Rodrigo Mora, ambos de cabeza, desviados. Se presentía algo bueno con los pasajes de fútbol pero el marcador seguía empatado.

Incontables serán las veces que Gonzalo Martínez se apura y entra en una meseta, pero el pase espectacular que le otorgó a Milton Casco merecía un final feliz. Sin embargo, Cristian Aracena adivinó la intención de forma heroica. También fue Augusto Batalla el que tuvo sus serias intervenciones, generalmente ideadas por Walter Encina y malogradas por el movedizo Sergio Sosa. Al cabo de la primera mitad no se sacaron ventajas pero el sabor dulce fue para la visita.

El regreso fue esperanzador para River, que amenazó con una asistencia rasante de Milton Casco pero que Yeimar Gómez Andrade alcanzó a neutralizar. Golpe por golpe, las emociones se encendieron y los entrenadores metieron mano para terminar de encajar. En una contra fenomenal que no encontró resistencia, Sergio Sosa rompió el cero, que luego fue expulsado por doble amonestación.

Pasaron varios pasajes del encuentro hasta que Marcelo Larrondo pudo ingresar y aportar lo suyo: juego aéreo. Le bajó el balón a Carlos Auzqui y este puso la paridad en menos de sesenta segundos. Los contragolpes fueron un dolor de alma para Marcelo Gallardo, que no halló el equilibrio para ser ofensivo y al mismo tiempo cuidar el arco. Exequiel Palacios ofreció más creatividad en los metros finales, incluso encabezó un buen avance que Marcelo Larrondo no pudo convertir en la victoria. Sin más que intentar, penales.

Ignacio Fernández inició la tanda con su acierto y continuó Walter Encina con su error, bien adivinado por el uno Millonario. El capitán Leonardo Ponzio ejecutó con maestría, Diego Cardozo le siguió los pasos y hasta Carlos Auzqui también. Ahora, Ignacio Irañeta sorprendió con una buena resolución. Rodrigo Mora no se achicó y estampó su sello en la red, lo mismo que Fausto Montero. A modo de revancha, Marcelo Larrondo fue el encargado del 5-3 final.