PRIMERA CAÍDA DEL AÑO

Mora 2No pudo con Sao Paulo.

No pudo definirlo en los noventa minutos y lo terminó perdiendo desde los doce pasos por 8-7. Por consiguiente, River irá por el último lugar del podio ante Vasco da Gama.
Ya esperaba Corinthians en el duelo decisivo tras ganarle a Vasco da Gama, pero River debía imitarlo para tener chances de arrancar el año con todo. De entrada, torpeza de Facundo Medina sobre Wellington Nem y penal. Increíble jugada que Enrique Bologna supo neutralizar, ya que le desvío el disparo a Cristian Cuevas. Con el mismo marcador a cuestas, Sao Paulo seguía firme en su postura de dominar.
Las espaldas de los carrileros de River eran una tentación y por allí se filtraban los dolores de cabeza. Prematura salida de Iván Alonso, con dolores musculares, para abrirle paso a Lucas Alario. Entre Rodrigo Mora y Denis Rodríguez se pusieron el equipo al hombro, generaron espacios y supieron incomodar. Las ideas se tomaron un descanso, los creativos estaban laguneros y el resto corría incansablemente para recuperar la posesión.
La cuestión se tornó aún más interesante cuando el Millonario se animó a jugar. Iván Rossi se asentó en el fondo, Nicolás Domingo aportó control y Tomás Andrade emuló a Andrés D’alessandro en la gambeta. Araújo fue el más peligroso del elenco paulista, ahora rezagado en su campo. Todo se diluyó rapidamente porque la historia se tornó aburrida, excepto por el show entre Enrique Bologna y Andrés Chávez. El uno le tapó todo a su ex compañero en Banfield y se coronó como la gran figura del primer tiempo.
Rogerio Ceni cambió medio equipo para la segunda parte, por lo cual el gran desafío del Más Grande era acoplarse a lo que pudiera hacer la nueva ofensiva. Claro, ahora Julio Buffarini estaba en su posición habitual y producía peligro, aunque sus centros fueron bien anticipados por el correcto Gonzalo Montiel. El barullo no desencadenó en buenas producciones futbolísticas, todo lo contrario, hubo un sinfín de errores a la hora de buscar a un compañero mejor ubicado.
El apuro del Muñeco por que el pleito terminara en los noventa llevó al ingreso de Matías Moya, un desequilibrante enganche de la Reserva. Hay que mencionar el notable gesto de dolor de Denis Rodríguez, quien abandonó la cancha envuelto en llanto. Las armas de uno y otro estaban a la vista pese a que la puntería no apareció. La sociedad Mora-Driussi se prestó a ser la animadora de los últimos minutos que morían lentamente. Gonzalo Martínez, en un extraño rol al arrancar desde el circulo central, otra de las variantes.
Ya en los penales, Schmidt adelantó al Sao Paulo y el Pity erró; Cícero aumentó la diferencia entre Ignacio Fernández hizo lo suyo. Wesley armó un circo que demoró horrores, encima desechó su oportunidad frente al Beto. Para tranquilidad del Millonario, Rodrigo Mora igualó fríamente. Yailon, Driussi, Gilberto y Mina, adentro. Suspenso diabólico. Hudson y Arzura convirintact; Adelino y Montiel también. La categoría de Lugano, intacta; la de Mayada no se quedó atrás. Lucao expuso su tranquilidad y el pibe Moya, novato en esto, terminó por dilapidar el pase a la final. Próxima parada: Vasco da Gama por el tercer lugar.